VISITA AL MADRID MEDIEVAL

Madrid Medieval 16-01-2016Iniciamos la visita, programada por la Asociación Cultural Les Amplaries, reuniéndonos en el Café del Príncipe en la Plaza de Canalejas 5, a las 10 h. los componentes de la misma, con una puntualidad prusiana, ya que a las 10.10 h. estábamos cogiendo fuerzas a base de chocolate con churros o pan con jamón y tomate. Comentamos el esplendido día de sol que será muy apropiado para realizar esta visita.

Con un preámbulo de lo que vamos a visitar y viendo en unos pequeños planos la evolución de Mayrit (árabe) o Magerit (cristiana) desde el siglo IX (entre 854/886) fundada por los musulmanes (Mohamed I) hasta la conquista por los cristianos, se nos pasa el tiempo volando y comprobamos que estamos a media hora del encuentro con nuestra guía en la Plaza de Isabel II (Plaza de Opera).

Nos pertrechamos de nuestras prendas de abrigo, pues la mañana, aunque soleada, es muy fría y nos dirigimos al punto de encuentro pasando por la Carrera de San Jerónimo, Puerta del Sol y Calle Arenal, durante este trayecto observamos la gran cantidad de turistas que visitan estas zonas céntricas de Madrid.

A la hora programada nos encontramos con María y Morgana, una la organizadora de la visita y otra nuestra guía. Después de las presentaciones de rigor, emprendemos el camino hacia la calle Bailen y al pie del Palacio Real, nos hacemos la foto de familia para que quede constancia de que ahí se levantó la alcazaba mora o Alcázar cuando se fundó Mayrit y desde este punto iniciamos nuestra visita.

Bajamos hacía la calle Bailén pasando por el patio de armas del Palacio Real, La Almudena y descendemos hacia el final de la calle Mayor, en lo alto de la Cuesta de la Vega frente a la Cripta de La Almudena donde se encuentran los únicos restos, a la vista, de lo que fue la muralla árabe que protegía Madrid, construida del material más duro (pedernal),  dos metros y medio de ancho y 15 de alto y se consideraba inexpugnable.

Siguiendo el itinerario de la muralla nos lleva nuestra guía (Morgana) desde la calle Bailén hacía Mayor y nos va contando por qué fue tan importante Mayrit (Madrid) para los árabes en su conquista de al Ándalus, se escogió estratégicamente por su situación, en la llamada Marca Media de la reconquista, para defenderse del avance de los cristianos hacía el Sur.

Sobre una colina rodeada de barrancos, cerca del rio Guadarrama (hoy Manzanares) y con múltiples arroyos (el del Arenal, el de San Pedro que bajaba por la calle Segovia) rodeada de pastos y bosques que suministraban alimento y leña. Los muchos arroyos que convergían en Madrid fueron canalizados en canalillos subterráneos (“viajes de agua”) que terminaban en fuentes o acequias. De ahí el lema con que fue conocida entre los musulmanes:

      Fuí sobre agua edificada

Mis muros de fuego son

Con Abderramán III que también visitó Madrid, no sólo por su importancia estratégica sino por su auge cultural, llegó a tener 4 Escuelas de Astrología (Universidades donde se estudiaban múltiples disciplinas) se inició una repoblación civil (hasta entonces solo militar) que desbordó las murallas y se formó en los arrabales, extramuros, una medina o ciudad (actual barrio de Las Vistillas).

En las murallas había tres puertas:

-Puerta de la Vega – Arco de Santa María (nombre cristiano) y Puerta de la Sagra (que desapareció)

En 1085 Alfonso VI conquista Madrid para los cristianos, fue llamada por ellos Magerit.

Cuenta la leyenda que al pasar sus tropas por delante de la muralla, por donde está la Cripta de la Almudena, desmoralizadas por lo difícil de la conquista, se cayó un trozo de lienzo de la muralla y apareció, en una hornacina, una imagen de una Virgen entre dos cirios (que seguían encendidos), este milagro animó a las tropas cristianas, hasta el punto de que lograron la conquista de Mayrit.

Según cuentan era una imagen de la Virgen de la Vega escondida 200 años antes por cristianos, para que no la destruyeran los árabes, y que pasó a ser la Virgen de la Almudena por el lugar donde y cómo fue encontrada.

Los visitantes del Madrid Medieval, de la mano de Morgana, atravesamos el Viaducto, siguiendo la 2ª muralla (que hicieron los cristianos) para proteger la ciudad que estaba en los arrabales y fuera de la muralla árabe, vamos por la calle Mancebos hasta Puerta de Moros, llamada así porque daba acceso al barrio de la Morería, ya que la población civil árabe (mudéjares) se quedó a vivir en Madrid después de la conquista por Alfonso VI.

Seguimos hasta la Plaza de los Carros, donde llegaban los carros con las mercancías para abastecer la población, allí nos encontramos con la magnífica Iglesia de San Andrés (levantada sobre una mezquita) la 1ª de las ocho que autorizó levantar Alfonso VI, después de su conquista.

Madrid desde la Edad Media fue una ciudad de Iglesias y Conventos.

No queda nada de esa primitiva Iglesia de San Andrés porque se quemó y reconstruyó en época barroca y está enfrente de la Capilla de San Isidro.

Contentos y nada cansados, fue una visita muy grata, por la calle Almendro llegamos a la Cava Baja y de allí a Puerta Cerrada, donde nuestra guía nos cuenta la historia de ese nombre.

Era la Puerta del Dragón o Culebra en tiempos de moros (sobre el dintel había un relieve de una culebra ) y como casi todas las puertas defensivas de los moros era estrecha y serpenteante formando recovecos para atacar al enemigo desde allí. Pero también en estos recovecos se escondían los malhechores para delinquir y tantos delitos y asesinatos se cometieron allí que en 1569 se cerró y más tarde se derribó, por tanto hoy día no queda más que el nombre.

Pasamos por la Cava Alta o Cava de San Miguel, nos topamos con el Mercado del mismo nombre, y con pena no entramos ya que nos estaba esperando un suculento cocido madrileño en el Café del Príncipe.

Ya estamos en la calle Mayor ( en época medieval calle de Guadalajara, allí estaba la Puerta de Guadalajara hoy desaparecida) y siguiendo por esta calle hacia Sol nos despedimos de nuestra guía (Morgana) que recomienda continuar la visita del Madrid Medieval con el Madrid de los Austrias, donde la historia continúa.

Ya en la Plaza de Canalejas nos topamos con el Café del Príncipe donde nos esperaba el cocidito, allí en el piso superior frente a un gran ventanal que nos permitía ver tres calles a la vez: Carrera San Jerónimo, calle Sevilla y Alcalá (quién dá más) degustamos primero un aperitivo con vermut y tapa y a continuación un cocido madrileño (como Dios manda), bien regado de vino de Madrid y charlando, charlando llegamos a la copa o té de media tarde.

Cuando nos recogimos a nuestros lugares propios estaba el café lleno de turistas foráneos y multiculturales, sobre todo asiáticos, es que Madrid (Mayrit o Magerit) es muy grande.

Una última leyenda madrileña: ¿Por qué llaman gatos a los de Madrid?

Cuando los cristianos comandados por Alfonso VI trataban de escalar la muralla árabe (que ya dijimos era inexpugnable) los soldados utilizaron sus cuchillos para ir clavándolos en la muralla para ayudarse y los moros que les veian desde arriba decían que parecían gatos por la rapidez y agilidad que demostraban.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.